26 jun. 2014

JABÓN DE FRESAS

Procuro dejar fresas, frambuesas o moras limpias y congeladas cuando es temporada para hacer a lo largo del año mermelada, helados o jabón!!!!!

Se puede añadir el zumo de fresa directamente al Jabón, aunque yo prefiero hacer una salsita o mermelada ligera con las fresas, azucar (aumenta la persistencia de la espuma del jabón) y zumo de limón (es un buen conservante)


Las fresas sirven como astringente y tónico de la piel, pero su mayor cualidad es el efecto blanqueante y contienen biotina y ácido elágico que mejoran la elasticidad de la piel y combaten el envejecimiento. Este efecto antioxidante se completa con los fenoles que es lo que proporciona el color a la fresa, pero también son un importante antiinflamatorio porque inhiben la producción de ciclooxigenasa, de forma parecida a como lo hace la aspirina o el ibuprofeno.

Mi próximo reto es lograr un jabón de fresas que no sólo huela a fresas de manera natural (objetivo conseguido), sino que además no parezca un ladrillo perdiendo todo el brillo y oxidándose por el efecto alcaloide de la sosa. Esto es complicado, porque el ph de las fresas es bastante ácido, más el ácido cítrico del jugo de limón hace que al saponificar se produzcan cambios importantes en la estructura, color y olor, pero tengo un par de ideas para conseguir en la próxima saponificación un jabón con más lustre!

La curación de los jabones consigue por un lado que se endurezcan y por otro que se equilibre el ph, que deberá oscilar entre 5.5 y 7.5. Lograr un ph u otro lo da el tiempo, la temperatura de saponificación, la de gelificación y la de curado, la composición de la lejía, y los productos utilizados. Según mi experiencia si añdimos cualquier ácido a la mezcla (láctico, citrico...) se obtienen jabones más blandos a pesar del curado, y la combinación de todos estos factores me proporciona pistas para reformular este tipo de jabones.